18 febrero 2009

Poema EL NIÑO TRISTE

En una pequeña cola de helados
Vi un niño triste.
Su mirada corría de las manos
De la expendedora a la de los
Que con deleite se lo llevan
A los labios.
Uno tras otro pasaban, nadie se
Daba cuenta del pobre niño triste,
Solo uno con sus negras manos
Y tan niño como él, lo acercó a su
Boca y le dijo; prueba.
El le pasó rápidamente la lengua.
Al parecer ya se sentía satisfecho
Y tras el otro se marchaba.
Yo, que estaba observando la escena
Con el alma conmovida y llena de pena,
Me dije para sí; pobre niño,
Tal vez sea huérfano.
Lo llamé, el niño se volvió,
Puse entre sus manitas un helado,
Él me miró con sus ojitos asombrado,
Me quiso das las gracias,
Pero la emoción tal vez no lo dejó,
Sus ojos me lo decían,
También lo miré larga, profundamente,
No pude tampoco decir nada.
Tan conmovida me encontraba
Que un nudo tenía en la garganta.
Y pensar… ¡Con qué poca cosa
Se hace feliz a un niño.


Santiago de Cuba
1958

1 comentario:

  1. es un poema hermoso me hizo llorar cuantos niños van por la vida asi y nadie se da cuenta

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